En Colombia: regresó el Carnaval de Negros y Blancos en las calles de Pasto

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Por Carlos Villota Santacruz

 

Los artistas, cultores, danzantes, carrozas, murgas y el juego “caricia” regresó a las calles de la ciudad de San Juan de Pasto, en el marco del Carnaval de Negros y Blancos 2023  -Patrimonio de la Humanidad -.

 

Considerado el octavo Carnaval del mundo, esta fiesta popular, recordó los años  80 y 90, a través de figuras creadas por espacio de tres meses, en medio de un trabajo familiar de generación en generación.

 

Los testigos de esta puesta en escena fueron habitantes de la capital del departamento de Nariño y turistas nacionales y extranjeros. “Es un Carnaval que sorprende por su vida, colorido, creatividad y magia”, dijo el Alcalde de Cali Jorge Iván Ospina.

 

La fiesta popular representa la raza pastusa que a lo largo de su historia, se ha mezclado con indígenas, afrocolombianos, mestizos, europeos y asiáticos, a las faldas del Volcán Galeras. “Los rostros de las murgas, comparsas y carrozas  exageran un parte del cuerpo. Un mensaje mitológico, costumbristas y de antaño”.

 

La Plaza de Carnaval en la ciudad de Pasto, festejo la llegada del año 2023, después del paso de la emergencia sanitaria del coronavirus que cerró la puerta a la calle, como teatro “lúdico del carnaval desde el año 2020”.

 

Comparsas como “La Tulpa”, en referencia a la cocina nariñense, más allá de un homenaje a la gastronomía, es un un encuentro en familia en los primeros días del año.

 

Desde la calle, los habitantes de la ciudad de Pasto y los turistas nacionales y extranjeros se encontraron por unas horas, en medio del juego de talco y carioca, en medio de música y un mosaico de alegría que van más allá de los sentidos.

 

El protagonista además de estos actores, fue la senda del Carnaval, bajo el marco de una “nube” de talco que abrazo a las carrozas no motorizadas y motorizadas hasta bien entrada la noche del 6 de enero de 2023.

 

Para un artesano presentar su carroza en el día “magno” del Carnaval se convierte en un honor, en medio de un escuela de creatividad que levanta aplausos.

 

Desde la ciudad de Pasto, esta urbe se elevó como un refugio de cultura que cada persona vive a su manera. “Todas las personas asistentes se confunden en una sola clase social. En niños y niñas por unas horas. Quienes lo disfrutan una vez, volverán siempre. Creando una comunidad, en un juego caricia de respeto por el otro”.

 

Lo que llamó la atención de los visitantes que asisten por primera vez al Carnaval de Negros y Blancos -Patrimonio de la Humanidad- se concentró en las monumentales carrozas. “Figuras que generan afecto. Admiración y un mensaje mitológico, en un matrimonio desde la calle. Un pacto de encuentro al juego de talco y la carioca. Se disponen al juego. Un mensaje cultural único en el mundo”.

 

Desde siempre, la ciudad de Pasto y el departamento de Nariño, ha sido un referente artístico que tiene en el Carnaval a su hijo que rompe fronteras desde el Valle de Atriz, cuna de los Quillasingas.

 

Los cultores y artesanos mostraron en su rostro la alegría de regresar a la senda del Carnaval. “Volvió la fiesta. Volvió la alegría. Qué viva Pasto Carajo. El Carnaval es alegría espiritual”, teniendo la música de la tierra del sur de Colombia.

 

Lo mejor es que por este día, las manecillas del reloj pasan a un segundo plano. “Vente y jugamos en el Carnaval. Volvamos hacer niños. Pactemos la hora para revivir a nuestro niño interior del 2 al 6 de enero. A jugar. La magia llega para hacerse danza”.

 

En lo particular, en calidad de ciudadano colombiano me sorprendí de nuevo con el Carnaval de Negros y Blancos, en ciudad de Pasto, tierra de mis abuelos, padres y mi casa, desde donde salí a los 13 años, a recorrer Colombia y el mundo.

 

Esta fiesta popular la he disfrutado en cada etapa de la vida. Primero como Niño y joven. Después como periodista y Director internacional del Carnaval. Ahora como consultor de marketing de ciudad y escritor.

 

El Volcán Galeras y esta urbe -muy cercana a la frontera con el Ecuador- se paralizó por unas  horas en el mes de enero de 2023. Cuando regrese a la normalidad, recordará las imágenes de una fiesta popular que regreso a la senda para quedarse por siempre.

 

Este Carnaval, es fruto de una investigación y un trabajo cultural, en medio de una transición lúdica con creatividad. “Una creatividad que edifica alegría y  esperanza. Una catarsis que coincide con el inicio del año de 2023, en un país que está en la mira de la comunidad internacional.

 

“Que estará en la agenda pública de América Latina por la realización de las elecciones regionales en el 2023. Donde la cultura tiene todos los colores. Donde los niños, las mujeres y los hombres de todas las edades se confunden en el talco y carioca, bajo el grito Viva Pasto Carajo, contagiando a europeos, asiáticos, argentinos, norteamericanos y mexicanos”.

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